El Instituto de Previsión Social del Periodista (IPSP) inauguró este mes una jornada médica gratuita dirigida a sus afiliados y a sus familias, con el objetivo de fortalecer la atención preventiva en salud.
Durante la actividad, se ofrecieron consultas de medicina general, odontología, nutrición y chequeos básicos de laboratorio, además de charlas sobre prevención de enfermedades crónicas. La jornada contó con el apoyo de profesionales de la salud vinculados al Instituto y de médicos voluntarios que se sumaron a la iniciativa.
Según las autoridades del IPSP, este tipo de actividades buscan no solo atender necesidades inmediatas, sino también fomentar una cultura de cuidado personal y familiar, ofreciendo espacios de orientación para la mejora de hábitos de vida.
Los afiliados resaltaron la importancia de contar con este tipo de programas, que representan un valor agregado a los beneficios que brinda la institución.
Durante la actividad, se ofrecieron consultas de medicina general, odontología, nutrición y chequeos básicos de laboratorio, además de charlas sobre prevención de enfermedades crónicas. La jornada contó con el apoyo de profesionales de la salud vinculados al Instituto y de médicos voluntarios que se sumaron a la iniciativa.
Según las autoridades del IPSP, este tipo de actividades buscan no solo atender necesidades inmediatas, sino también fomentar una cultura de cuidado personal y familiar, ofreciendo espacios de orientación para la mejora de hábitos de vida.




They walked out onto the deck. All the buildings and smoke had vanished, and the ship was in a vast expanse of sea, fresh and clear yet faint in the morning light.
They had departed from the city lying in the mud. A very thin silhouette stretched on the horizon, barely strong enough to support the weight of a distant city, which still lay upon it. They were free from paths, free from people, and a shared sense of liberation filled them all.
The ship moved steadily through small waves that splashed her and then fizzled like sparkling water, leaving a little trail of bubbles and foam on each side. The dull October sky above was lightly veiled as if by smoke from a fire, and the air was refreshingly salty and brisk. Indeed, it was too chilly to stay still.
Mrs. Brown took her husband`s arm, and as they walked away, it was clear from the way her tilted cheek turned up to his that she had something private to share.






